Una campaña vacía

Restan poco más de 3 semanas para la realización de las PASO, pero prima la sensación de que la campaña de los distintos frentes políticos que competirán el 12 de septiembre, no termina de llegar al electorado jujeño. ¿A qué se debe esto?


En primer lugar, cabe destacarse que Jujuy es una de las provincias que adelantó su calendario electoral provincial, es decir que hace menos de 2 meses ya tuvo lugar una elección, que era claramente más importante para la gran mayoría de las fuerzas políticas. La cantidad de espacios que compitieron con expectativas de no quedar afuera del reparto de cargos fue enorme, y de hecho terminó por fragmentar el voto de tal manera que tan sólo Cambia Jujuy y el PJ pudieron hacer piso a nivel provincial.


Esa imagen contrasta con el escenario planteado para las elecciones nacionales. Con tan sólo 3 diputaciones nacionales en juego, han quedado conformado tan sólo 3 Frentes Electorales y uno sólo tendrá una competencia interna: se trata del FIT, donde se descuenta que la lista que encabeza Alejandro Vilca se impondrá con comodidad. En Cambia Jujuy, Morales descartó que Haquim y sus aliados peronistas jugaran con candidatos propios por fuera y diagramó personalmente la lista , mientras que en el Frente de Todos la Casa Rosada descartó la realización de primarias e impuso a Leila Chaher.


Esa reducción de la oferta electoral, sumado al desgaste de ya haber pasado por una elección y a un escenario que conjuga crisis económica con pandemia, hace que el interés que ha despertado hasta ahora la campaña sea casi nulo y que los analistas anuncien que el nivel de participación del padrón para septiembre pueda ser bajo a niveles récord.


¿Cómo contrarrestan esa apatía desde los diferentes bunkers de campaña? En principio, pareciera ser que cada espacio se concentra en hablarle a su propio electorado, con un discurso ensayado y sin que los candidatos aborden propuestas en sus apariciones públicas. Para Bouhid, la consigna es "no volver al pasado de violencia", para Chaher la consigna pasa por "un Estado Nacional presente" y para Vilca todo se resume en la lucha "contra Gerardo Morales, sus socios del PJ y los empresarios".


En principio, cabe destacar que el candidato del Frente de Izquierda es quien más aborda los temas provinciales, poniendo el foco en el desempleo, los bajos salarios y la inflación. De hecho, se sabe que Vilca quiere un debate con los otros candidatos, pero no puede terminar de proponerlo ya que él enfrentará antes una primaria: luego de septiembre, será otra cosa.


Por el lado de Chaher, ha logrado el apoyo de referentes políticos de peso del peronismo, buscando desterrar los fantasmas de que pudieran jugarle en contra en las elecciones, molestos con no haber sido los bendecidos por Buenos Aires. En esa línea, ha logrado generar bajadas al territorio a partir de los organismos nacionales con representación en Jujuy, una buena iniciativa que corre el riesgo de ser la única. La candidata del peronismo debe aprovechar sus apariciones mediáticas para poner el foco en los temas locales e invertir el mensaje: no es una representante de la Nación en la Provincia sino que aspira a ser una representante de Jujuy en el escenario nacional.


Por el lado de Bouhid, la campaña es en principio más austera de lo que se imaginó el propio candidato, casi como si los recursos se hubieran agotado en la contienda de junio. El ministro de Salud ha respetado a rajatabla el manual de campaña que implica mencionar al gobernador en cada comentario, aunque por momentos abusa de su faceta de predicador. Habiéndose asegurado la foto de Morales en la boleta, Bouhid debería buscar explicar para qué quiere llegar al Congreso, sin caer en consignas rimbombantes y a la vez vacías como "ser la voz de los jujeños" o "para que no nos discriminen más".


Esa recurrencia a la consigna de campaña aparece muy desgastada y es algo que cada espacio político deberá atender, ante el riesgo de terminar hablándole a un electorado pequeño y encerrándose en un microclima de ensueño del que se termina despertando el día de la elección. Ante una sociedad que luce apática y cansada de los políticos, despegarse un poco del formato habitual de campaña parecería ser una buena decisión.






Editoriales
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square