Las piruetas del destino

Resulta difícil haber imaginado hace un tiempo un escenario político como el actual, en el que el gobernador Gerardo Morales luce alineado con el presidente Fernández y genera todo tipo de críticas al interior de Juntos por el Cambio, mientras al presidente del PJ local, Rubén Rivarola, se lo acusa de buena convivencia con el propio Morales pero se le reclama mayor adhesión al Frente de Todos.


Para ser justos en el análisis, muchos son los cambios que se fueron dando no sólo en dos de los principales dirigentes de la provincia. El presidente Alberto Fernández, por caso, dista mucho de ser aquel que visitaba a Milagro Sala en prisión, algo que dejó bien en claro en su corta visita a Jujuy del mes pasado, en la que no visitó a la líder de la Tupac.


El cese del reclamo oficial por la liberación de Sala, sumado a las necesidades de las arcas provinciales, hicieron que Morales ensayara casi desde un comienzo una buena relación con Fernández. La expresión clara del alineamiento del gobernador tuvo lugar estos días en el Congreso a raíz de la discusión sobre el impuesto a la riqueza, en la que los diputados radicales jujeños votaron a favor del proyecto oficialista y los senadores optaron por ausentarse.


La adhesión al Pacto Fiscal y el pedido de suspender las PASO también es algo que ha generado buena sintonía entre el gobierno provincial y el nacional, mientras Morales se jacta por lo bajo de tener mejor relación con los ministros nacionales actuales que con los de la gestión macrista. En cuanto a lo electoral, el gobernador centra su interés en las elecciones a diputados provinciales: allí concentrará sus fuerzas, corriendo a un segundo plano la disputa nacional.


Mientras tanto, Rubén Rivarola ve con buenos ojos el hecho de que Morales esté alineado con el Gobierno Nacional: lo siente casi como un alivio a la hora de enfrentar reproches por no poner tanto la lupa sobre el accionar del gobierno en Jujuy. Y cree que a los dirigentes más combativos del peronismo se les dificultará mucho posicionarse en el actual escenario.


De cara a las elecciones, Rivarola ya anunció que ni él ni nadie de su familia competirán por un cargo. ¿Eso incluye a su cuñado Alfredo Gerry, a quien se le vence su mandato como legislador el año que viene? "No nos apresuremos en interpretar la frase de Rubén", pide un dirigente del PJ. La batalla interna que tendrá el peronismo el año que viene es casi irremediable y pareciera ser que no hay que descartar nada.


¿Qué pasará con el sector díscolo, marginado y luego expulsado del bloque oficial? Según pudo saber Política Jujuy, la intención es armar un espacio por fuera del PJ, de perfil claramente opositor a Morales, "que le dé pelea a los dos aparatos políticos". Tal como remarca una militante con experiencia en estos lares, "no será la primera vez y probablemente no sea la última".



Editoriales
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square