La Trastienda
- hace 7 horas
- 2 Min. de lectura
Finalmente el oficialismo consiguió el quórum y los votos para la media sanción en Diputados de la Reforma Laboral.
La sesión fue larga, de esas que en el Congreso están empezando a hacerse costumbre. Durante algún momento de la mañana corrió el rumor de que peligraba el quórum y todas las teorías: que había legisladores que no habían podido llegar, que otros comprometían su voto pero no el presente, que la sesión debió haberse llamado para más tarde, y demás.
Quince minutos luego del llamado, La Libertad Avanza obtuvo el quórum y pudo comenzar formalmente la sesión. Hubo muchísima polémica durante los primeros minutos, con recortes en la lista de oradores, desconexión de micrófonos, insultos cruzados y videos de legisladores que rápidamente se subían a las Redes Sociales.
El oficialismo procuró por todos los medios acortar la sesión, dejando los discursos para la oposición. Una de las que sorprendió por la contundencia de su rechazo en su alocución fue María Inés Zigarán, cuyo voto era una incógnita. Pero había efectivamente gato encerrado: su par Jorge Rizzotti votó a favor, completando un habitual juego entre los legisladores jujeños de Provincias Unidas, en el que votan de manera diferenciada.
El peronismo incendió discursivamente el recinto, focalizando sus reproches en aquellos legisladores que ingresaron por las listas de Unión por la Patria y facilitaron la aprobación de la Ley: los dardos apuntaban a los salteños, catamarqueños y tucumanos fundamentalmente. El diputado Guillermo Snopek aprovechó el Prime Televisivo, al momento de la votación, para no especificar su voto y hacer que el Presidente de la Cámara se lo tenga que preguntar: “no se puede votar en contra de los trabajadores”, arremetió.
Los libertarios se mantuvieron callados hasta el final, explotando en algarabía cuando hicieron su ingreso al recinto la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Quintar y González aprovecharon para sacarse una foto con la hermana del Presidente y el primero celebró: “esta mujer está escribiendo la historia grande de Argentina”.
Se cerraba así una jornada caótica, con una sesión larga y un paro general de actividades de los trabajadores en todo el país. Ahora el proyecto deberá volver al Senado, para quitar definitivamente el polémico Artículo 44, aquel que establecía una reducción del salario al 50% o 75% en caso de enfermedad o accidente y que los senadores aprobaron “sin darse cuenta”.














