El verdadero plan de Morales

Desde hace varios meses, el gobernador Gerardo Morales repite en cuanto reportaje le hacen que será candidato a presidente. Sin embargo, sus reales intenciones comenzaron a quedar en evidencia el último viernes, con la elección de Gastón Manes como presidente de la Convención Nacional de la UCR. ¿Por qué? Conviene ahondar primero en la figura del flamante presidente.


Gastón Manes es hermano del mediático neurocientífico Facundo Manes, que desde hace unos meses es diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires. Los Manes tuvieron un rol central en la disputa de las internas partidarias en territorio bonaerense y que interesaban particularmente a Morales para minar el poder de sus enemigos partidarios.


¿Qué ocurrió allí? El sector de Nosiglia y Lousteau respaldaba la candidatura de Gustavo Posse, que era amplio favorito, mientras que el radicalismo tradicional –en el que se sitúa Morales- llevaba a Maximiliano Abad. Pero para auspiciar la candidatura de Abad, el gobernador jujeño comprometió el apoyo de los Manes a esa lista, que hasta ese momento iban a jugar de manera prescindente.


En esos momentos de comienzos del 2021 hay que rastrea el origen de una conversación que Morales tuvo con los hermanos Manes. “Ayúdenme a enfrentar al sector de Nosiglia y sacarnos de encima al PRO y Facundo tendrá el camino libre para ser presidente”, fue el mensaje. Gastón Manes integró la lista y Facundo se pronunció en todas las entrevistas en apoyo a la lista de Abad, donde aseguró que estaba “el radicalismo del futuro para transformar el país.” Cumplieron su parte del acuerdo, ahora le tocaría al gobernador jujeño.


Morales apuntó hacia allí con sus últimas declaraciones: “el radicalismo tiene hoy dos candidatos a presidente, Manes y yo”, olvidándose de Cornejo y algún otro correligionario molesto. El gobernador consume encuestas semanalmente y sabe que su nivel de conocimiento e intención de voto no despegan, mientras que los de Manes son de los mejores del país.


La fortaleza del mediático neurocientífico radica en que mientras siga acrecentándose el rechazo a los políticos, siempre correrá con ventaja al ser visto como alguien que arriba desde afuera, casi al nivel de Milei pero con un discurso mucho más racional. Eso es algo que el propio Morales percibe y –pese a lo que algunos sostienen- ha aceptado, al punto tal de haber redefinido su rol en la carrera.


Sparring de Manes en una interna partidaria, “pata política” o jefe de campaña, son algunas de las funciones que probablemente asuma el gobernador. Mientras tanto, mantendrá sus apariciones mediáticas y siempre dirá que está trabajando “para ser presidente o que haya un presidente radical”. Un slogan más terrenal.


La incógnita será saber qué hará Morales con respecto a Jujuy, al que considera “su” territorio y que no está dispuesto a ceder. Confía en que sus acuerdos en Buenos Aires harán que una reforma de la Constitución Provincial no tenga mayor repercusión mediática y pueda encaminarse para presentarse a un nuevo mandato. Aunque sabe que tiene enemigos: de adentro y de afuera. Pero esa es otra historia, ya habrá tiempo para adentrarse en ella.




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