Un triunfo a medida

La rotunda victoria del Frente Cambia Jujuy el día de ayer trae aparejadas muchas consecuencias para la política local, que ya pueden empezar a aventurarse. El primer dato es que el triunfo, que era predecible desde el mismo momento en que el oficialismo desdobló el calendario electoral, tuvo una contundencia mayor a la esperada y asestó un golpe tremendo a la oposición.


Los números hablan por sí solos: Omar Gutiérrez cosechó un 42% de los votos, con casi 30 puntos de diferencia sobre su más inmediato perseguidor, el Frente de Todos-PJ de Rubén Rivarola. Si a eso se le suma el 7% de la lista de Primero Jujuy -que arañó el piso de votos- , el oficialismo se sitúa alrededor del 50%, en un momento en el que timonea una crisis económica y sanitaria y luego de 6 años de gobierno.


Morales ya dio pistas sobre cuáles serán sus próximos pasos, recibiendo a Martín Lousteau y Facundo Manes para celebrar el triunfo. El gobernador impulsa a ambos dirigentes a disputar las PASO en Capital Federal y Buenos Aires respectivamente, como una manera de fortalecer a la UCR dentro de la coalición que es Juntos por el Cambio. ¿Se trato de eso o, como dicen muchos, Morales cree que pueden perder la interna y así quedar relegados en la carrera presidencial dentro del radicalismo? Esa es su principal obsesión: llegar a la Casa Rosada o al menos influir en quién llegue.


Su Plan B pareciera ser un nuevo mandato en Jujuy. Si bien la Constitución Provincial no lo habilita para ello, la mayoría que logró en la Legislatura lo deja con los números para un intento de reforma, aunque eso tendría dos contras: la primera, no parece contar con el apoyo de la sociedad para una modificación de la Constitución; la segunda, le daría en bandeja a la oposición una causa alrededor de la cual unirse.


Si hay algo que Morales hizo bien hasta ahora ha sido el juego político, dividiendo y reinando tal como marcan los manuales de conducción más peronistas. Por eso mismo, quienes lo conocen cuentan que, de avanzar en la idea de un nuevo mandato, lo anunciará sobre la fecha, dejando correr primero los rumores y midiendo las repercusiones, casi de manera calcada a lo que hizo para anunciar el adelantamiento de los comicios provinciales en plena Pandemia.


"No pierdas de vista que el mismo día en que se estaba votando acá, se hizo tiempo para ir a Buenos Aires para el acto en el Centro Cultural Kirchner, su cabeza está ahí", dice por lo bajo un funcionario con despacho en Gobierno, aludiendo a la presencia del gobernador en la Capital Federal para el acto de homenaje a las víctimas del Covid que encabezó el presidente. La Casa de la Provincia de Jujuy en Buenos Aires es desde hace tiempo el lugar en el que Morales mantiene sus encuentros políticos.


Como sea, cabe esperarse que el gobernador le saque jugo al notable triunfo político que consiguió, tanto en el plano provincial como en el nacional. Revalidado en las urnas, su próxima tarea será elegir la lista de diputados nacionales que competirá en noviembre: unos poco correligionarios se entusiasmaban ayer por demás en el bunker y proyectaban un escenario similar para la contienda nacional. Para eso falta bastante, hoy para el oficialismo es tiempo de disfrutar las mieles de un triunfo a medida.









Editoriales
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square