Un juego peligroso

Rubén Rivarola había quedado golpeado tras los resultados de los comicios provinciales de junio. Si bien a ninguna vertiente del peronismo le había ido bien en las elecciones, la magra cosecha del PJ oficial dejó en evidencia que el peso del aparato rivarolista estaba sobrevaluado. Rápido de reflejos, el palpaleño abortó las intenciones de los suyos de pelear por una candidatura nacional a diputado y viajó a Buenos Aires, para someterse a la directiva de Buenos Aires: lista única, encabezada por Leila Chaher.


Desterrada la idea de las PASO, y pese a que varios dirigentes tardaron semanas en dar su apoyo público a la lista del Frente de Todos, comenzó a ponerse en práctica la famosa unidad del peronismo: atada con alambres, pero unidad al final. Los comicios de agosto dejaron a la lista de Chaher-Tecchi en un segundo lugar, muy distantes del oficialismo pero habiendo mejorado las expectativas de los más agoreros, que aseguraban que la lista de Morales podría triplicarlos.


Lo que pasó después es historia conocida: Rivarola tomó nota de que los mandatos se vencían en el PJ y, olvidando que durante los últimos meses sostenía en público que no era posible organizar una interna en las actuales circunstancias, convocó a votar el 17 de octubre. La diputada Carlina Moisés pidió sacar la disputa interna del calendario del 2021y posponerla, pero no tuvo éxito. El senador Guillermo Snopek armó una lista para competir, que incluía a Julio Ferreyra, pero fue rechazada por la Junta Electoral del Justicialismo. Resultado: los 3 legisladores nacionales están fuera de la competencia.


¿En quién se apoyó Rivarola para su armado? Más allá de quienes señalan su buena convivencia con el gobernador Gerardo Morales, lo cierto es que el presidente del PJ supo recostarse sobre los apellidos más tradicionales para consolidar su supervivencia: Eduardo Fellner, Guillermo Jenefes, Walter Barrionuevo y Liliana Fellner son algunos de ellos. Le alcanza, por el momento, para garantizarse ser elegido nuevamente presidente del Partido, algo que considera vital para la pelea del año 2023.


Sin embargo, con la jugada de la interna terminó de dejarle en claro a sus oponentes que no hay ninguna posibilidad de que puedan hacer su camino dentro del Justicialismo y deberán buscar su destino en otros lados. Carolina Moisés cuenta desde siempre con "Arriba Jujuy", mientras que Guillermo Snopek deberá ir en búsqueda de un espacio alternativo. La idea de una nueva intervención al PJ jujeño no luce, al menos hasta hoy, como algo probable.


Una de las grandes pregunta es si Rivarola no mostró sus cartas de manera precipitada, allanándoles el camino y señalándoles la puerta de salida a rivales internos a quienes pudo haber tenido cerca durante algunos meses más, bajo la máscara de la unidad. La otra gran incógnita pasa por saber si esta rotura en el Frente de Todos le pasará factura en las elecciones de noviembre, donde se presume que el gobernador Gerardo Morales se pondrá al hombro la campaña oficial. Habrá que esperar un poco más de un mes para ver cómo se acomodan las piezas en el tablero político, pero lo único seguro es que los plazos se aceleraron y comienza un juego peligroso para el Frente de Todos.





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