La política educativa en el ojo de la tormenta

No son días fáciles para el gobernador Gerardo Morales, que había imaginado algo más de paz cuando decidió reemplazar a Isolda Calsina por María Teresa Bovi al frente de la cartera de Educación, hace menos de cuatro meses. Quedan dos semanas para el inicio del ciclo lectivo y la situación es por demás compleja, con una paritaria docente estancada y la renuncia de una importante funcionaria como María Fabiola Recchiuto, hasta hoy secretaria de Gestión Educativa en la Provincia.

¿Cómo se fue gestando la situación que hoy está a la vista de todos? En primer lugar, en el sector docente cayó muy mal el "doble discurso" del gobernador, a quien acusan de hacer anuncios marketineros como la construcción de más de 250 escuelas en toda la Provincia, mientras ofrece un aumento a los docentes del 19% escalonado en tres tramos. La cuestión fue creciendo cuando se conoció que la contrapropuesta de los principales gremios gira en torno al 25%, una cifra que seguiría perdiendo frente a la inflación proyectada por la mayoría de las consultoras.

Cierto aire de rebelión en las bases se empezó a exacerbar, mientras Morales anunciaba el inminente inicio de un ciclo lectivo con presencialidad plena y se viralizaban en Redes Sociales las imágenes del mal estado de muchas escuelas en distintas localidades. Casualidad o no, Recchiuto presentó su renuncia y no se conocen las razones aunque sí su reemplazante: se trata de Alicia Zamora, actual directora de Educación Superior.


Según pudo saber Política Jujuy, se trata de un cambio que Morales no tenía en mente, habiendo delegado en Bovi la tarea de “cambiarle la cara a la política educativa”. Los resultados no llegan y, mientras el gobernador se inmiscuye en discusiones nacionales y habla de “un país injusto”, la situación por casa le enrostra las contradicciones en las que cae. Y la política educativa sigue en el ojo de la tormenta.



Editoriales
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square