Críticas internas a la estrategia de Morales

El escueto 47% que obtuvo el Frente Cambia Jujuy en las últimas elecciones despertó molestias al interior de la coalición, donde muchos comienzan a objetar las decisiones políticas que ha ido tomando el gobernador Gerardo Morales durante el último tiempo.


Uno de los puntos que más se criticó en su momento, y que ahora es recordado por varios, es la elección de los candidatos. Había cierto consenso en que Bouhid encabezara –habida cuenta del buen antecedente de Gutiérrez-, pero la intención de hacer jugar a dos ministros estuvo lejos del consenso.


Más allá de la idea de Morales de seguir plebiscitando su gestión, desde distintos sectores no observaron con buenos ojos la estrategia.Primero, destacando que la ministra Sarapura no cuenta con buena imagen en el electorado según todas las encuestas, pero también reclamando para otros espacios del Frente ese lugar, respetando la heterogeneidad del espacio.


El tercer lugar que se le dio al Primero Jujuy a través de Gaspar Santillán pareció muy poco, más allá de la promesa de Morales de “meter los tres diputados” cuando comenzó la campaña. Con los resultados consumados, las críticas del sector peronista de Cambia Jujuy se multiplican: creen que el gobernador aprovechó los recientes resultados provinciales para marginarlos de la disputa de los cargos nacionales, favoreciendo con esa decisión al PJ de Rubén Rivarola.


“Nos obligaron a jugar dentro del espacio, para terminan poniéndonos en el último lugar, el votante peronista que no es opositor recalcitrante a Morales no encontró una opción, y eso favoreció al PJ de Rivarola, porque ellos encima tenían lista única”, se le escuchó decir a un dirigente de Primero Jujuy el mismo día de los comicios, cuando comenzaban a llegar los resultados.


Allí no terminan las críticas a la estrategia local, porque el intendente capitalino Raúl Jorge tampoco anda precisamente contento con las decisiones de Morales. En el caso del “Chuli”, cree que no se le da el suficiente reconocimiento al peso que tienen los votos de la Capital en el armado del gobernador. “No nos tienen en cuenta, prefieren poner a una ministra con mala imagen antes que un dirigente nuestro”, cuenta por lo bajo un operador del intendente.


Molesto, Jorge se ocupó de salir a declarar que no competiría por un nuevo mandato en la Municipalidad y recordando que su viejo anhelo es ser gobernador. Los allegados al intendente reconocen que desconfían de la actitud que vaya a tener Morales de cara al 2023, año en el que para ellos “la candidatura del Chuli debería imponerse por sí sola”.


Por ahora, todos los malestares al interior de la coalición gobernante se expresan sutilmente o por lo bajo, más teniendo en cuenta que muchos dan por hecho que Morales apretará el acelerador de cara a los comicios generales de noviembre. Sin embargo, las críticas internas se incrementan y la palabra del gobernador, en un escenario por demás cambiante, comienza a ser objetada.



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