El Chuli le apuntó a Domínguez con la ayuda de Rivarola

Durante los últimos días, el radicalismo capitalino en pleno salió a pegarle al concejal justicialista Matías Domínguez, tanto a través de los Medios como de las Redes Sociales. Lo acusaban de haber aportado su voto a la instalación del crematorio en el predio del Cementerio Del Salvador, un tema que viene siendo muy discutido por los vecinos.


Domínguez decidió salir al cruce con un comunicado en el que afirma que la acusación es totalmente falsa: "siempre sostuve que era necesario un horno crematorio, pero no apoyé. que el lugar de instalación sea en plena traza urbana de la ciudad". Y aprovechó para refrescar el reglamento: "La Ordenanza 6084 aprobada en 2011, en el anexo IIIB, alude a los servicios fúnebres y prohíbe la instalación de un horno crematorio en una zona urbana”


En sus declaraciones, Domínguez habló de una "campaña de desinformación" y le apuntó directamente a "la intendencia de Raúl Jorge y el bloque radical del Concejo Deliberante capitalino", sin ahondar en el papel del diputado Rubén Rivarola y el fuego amigo escondido detrás.


Es que Rivarola, de muy buena relación con Jorge, decidió jugar a fondo en la cuestión. En una nota sin firma en el diario El Tribuno -de su propiedad- se recogió el tema bajo el título "El curioso apoyo de Domínguez al crematorio". Y luego, por si quedaban dudas, se dio a conocer -también a través de su diario- que un grupo de referentes del PJ se había acercado a la sede partidaria para cuestionar la actitud de Domínguez y solicitar que se le " llame la atención y ubique ideológicamente" (sic).


La nota en cuestión -que trajo mucha cola dentro de los grupos de whatsapp del peronismo- cierra con un amenazante: "Autoridades del PJ adelantaron que girarán los reclamos a los organismos internos correspondientes." Imposible no recordar los castigos que Rivarola impulsó dentro del Partido, primero para Guillermo Snopek y luego para Alejandra Cejas, Alejandro Snopek, Juan Cardozo y Débora Juárez Orieta.


El actual presidente del PJ ya ha demostrado que es capaz de prescindir de cuatro legisladores de su Bloque con tal de que su autoridad no sea cuestionada públicamente. Con el ex vicegobernador Guillermo Jenefes parece haber sellado la paz, pero el ensañamiento con todos los dirigentes que surgieron de ese espacio resulta palpable.


Lo que más ruido genera es que, una vez más, las divisiones internas son funcionales al juego político del oficialismo. En lo que tiene que ver con la Legislatura, todo es capitalizado por Morales, mientras que en territorio capitalino, el beneficio recae en el Chuli Jorge. Curiosamente, uno de los máximos candidatos del radicalismo para pelear la gobernación en 2023.

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