La campaña que imagina el oficialismo

Despejada la cuestión provincial en el mes de junio, el Gobierno jugará fuerte en las elecciones nacionales que se avecinan, por más que en Jujuy sólo se diriman tres diputaciones. Ese fue el compromiso del gobernador Gerardo Morales, cuando le explicó al presidente que terminaría adelantando los comicios provinciales, no sin recibir gestos de disgusto por parte de Macri.


Morales tiene un objetivo explícito: que el kirchnerismo no vuelva a ser gobierno. Imaginar esa hipótesis lo aterroriza, no tanto por el caso Milagro Sala sino por lo que imagina terminaría siendo una intervención en la provincia, ya sea de manera formal o en los hechos. Para impedirlo, jugará todas sus fichas entre agosto y octubre.


El elegido para encabezar la lista fue el ministro de Infraestructura, Jorge Rizzotti, un hombre muy cercano al gobernador y que en las encuestas arrojó menor imagen negativa a cualquier otro candidato que se midiera, Tulia Snopek incluida. El “Colo” sale a la cancha con todo el aparato estatal detrás y con un cuidado mensaje, trabajado por los asesores de Gobierno.


La estrategia pasará por instalar en la opinión pública el recuerdo de Milagro Sala: su explícito apoyo a la lista de Carolina Moisés –ubicando como candidato a Juan Manuel Esquivel- le hizo un flaco favor al oficialismo. “La elección de Carolina Moisés y cómo conformó su lista con los sectores de Unidad Ciudadana es lo mejor que nos podía pasar”, admiten en Gobierno.


Las únicas dudas que tienen –y que seguirá seguramente hasta el día 12, cuando vencen los plazos formales- es si la lista de la sanpedreña será definitivamente la única ungida por los Fernández, y cuáles de las otras listas competirá finalmente. Hasta el momento, la única que se bajó fue la del ex vicegobernador, Guillermo Jenefes.


Confrontar con el pasado, agitar el fantasma de Milagro Sala y hablar sobre la corrupción. A eso se le está añadiendo un relato explicativo de por qué no se ha logrado mejorar la situación hasta ahora y sobre el futuro, que va en línea con el del Gobierno Nacional. “Lo peor ya pasó” y “hemos hechos las obras estructurales necesarias” se inscriben allí.


Cauchari y el prometido tren solar tienen que ver con eso. También la elección de Rizzotti, que es el responsable último de todas las obras de infraestructura. Así encara el Gobierno la campaña nacional, que lejos está de serle indiferente. Una disputa que tendrá dos paradas obligatorias en agosto y octubre y, quién sabe, quizás sume también una en noviembre. La pelea recién empieza.


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