El Peronismo no se toma vacaciones

La dirigencia radical fue más ordenada: casi toda la plana mayor se fue de viaje en paralelo a la “escapadita” de casi tres semanas que Gerardo Morales tuvo a modo de luna de miel y vacaciones. En el Peronismo, en cambio, ya sin jefes a la vista la cosa luce desordenada y nadie se atrevió a irse muchos días de Jujuy.


La ausencia de reglas claras parece jugar como el factor que más desestabiliza a toda la oposición, pero sobre todo al PJ. Recordemos que Jujuy es una de las pocas provincias que aún no confirmó si desdoblará o no las elecciones provinciales de las nacionales, una mancha más al institucionalismo que prometió e incumplió el Gobierno Provincial.


Sin saber cuándo serán las elecciones, en el Peronismo cada uno de los sectores busca posicionarse, con un ojo en la contienda provincial y otro en la disputa nacional. La primera en hacer un movimiento fuerte fue la legisladora Alejandra Cejas, quien lanzó el “Frente Patriótico” junto a una docena de militantes.


A los pocos días, Unidad Ciudadana Jujuy sacó un comunicado en el que se reserva la exclusiva potestad de representar a Cristina Kirchner en el terreno político, en lo que pareció un claro mensaje al armado de Cejas. Ya un acto sin La Cámpora y la Tupac Amaru no sonaba muy kirchnerista, pero las organizaciones se encargaron de explicitarlo con el documento que hicieron trascender.


Paralelamente, distintas ciudades del Interior amanecieron con pasacalles que pedían la candidatura a gobernador de Adrián Mendieta, intendente de El Carmen. La Liga de Intendentes y Concejales Justicialistas fue creciendo el último tiempo, y sus integrantes le mostraron al carmense la intención de ir por la pelea heroica, con lista propia y con uno de los suyos al frente.


El sector kirchnerista, en este caso, no salió a rechazar la candidatura de Mendieta, con quien se reunieron dos veces en la última semana. No tienen cerrada aún una estrategia con directivas nacionales pero se supone que nada de lo que huela al ex vicegobernador Guillermo Jenefes será del agrado de Cristina Kirchner. Por eso podrían llegar a adherir a la figura de Mendieta, aunque todavía es muy pronto para sacar conclusiones.


Los otrora pesos pesados del Justicialismo lucen más callados: dicen jugar al tiempismo pero los devora la incertidumbre de si las elecciones irán o no unificadas y de si finalmente serán candidatos CFK, Massa, Urtubey o Lavagna. Contratan encuestas y hacen números, pero todo depende, una vez más, del ordenamiento de otros factores que hoy lucen inciertos.


El senador Guillermo Snopek había dejado trascender durante sus charlas de fin de año, que daría la pelea. Se imaginaba un PJ encolumnado detrás suyo en algo así como un “operativo clamor” que por ahora no llega. Todo lo contrario: surgen competidores por todos lados, que hacen que su candidatura hoy parezca más lejana.


Rivarola hoy parece abocado a la tarea dentro del Justicialismo local, peleando por la amnistía y que todos den la disputa adentro. Hizo trascender que él no buscaría una candidatura a gobernador sino lugares en las listas, tanto provinciales como municipales. Su gran obsesión es la municipalidad de Palpalá y engrosar la lista de legisladores provinciales que le responden, en pos de convertirse en jefe de Bloque. ¿Algún sector le ofrecerá un arreglo semejante?


Luego quedan otras incógnitas: el papel que decida jugar Eduardo Fellner, la estrategia de los Moisés y el juego de José Luis Martiarena, entre otras. Muchas cuestiones aún por resolverse en el poco tiempo que –se supone- faltan para las elecciones.

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