Rizzotti y un serrucho sin filo

El ministro de Infraestructura Jorge Rizzoti siempre había blanqueado sus aspiraciones de disputar la intendencia capitalina en 2019, llegando incluso a deslizar la posibilidad de una interna con Raúl Jorge para dirimir la cuestión. Sin embargo, sus planes parecen haberse entorpecido los últimos meses, a partir de los recortes y ajustes que vienen moldeados desde Nación.


Luego de los últimos anuncios del Gobierno Nacional, todos admiten que la obra pública sufrirá un fuerte freno, no sólo en Jujuy sino en el todo el país. Y Rizzoti apuntaba a construir su candidatura asociando su nombre precisamente a grandes obras de infraestructura que no llegarán. Siempre fue uno de los encargados de salir en los Medios a anunciar los proyectos y las promesas hacia el futuro.


Los tiempos cambiaron abruptamente y el gobernador Gerardo Morales bajó a su gabinete la instrucción de poner el cuerpo y "atajar los penales". Siguiendo la metáfora futbolera, no parece ser un momento para el Gobierno en el que se apele a un juego ofensivo y lírico, sino más bien a defender el resultado, con la táctica que sea necesaria. En ese esquema, el papel de Rizzotti será más acotado, lejos de los grandes anuncios y más apegado a pequeñas obras y a supervisar que terminen las que ya comenzaron, muchas de las cuales llevan mucho atraso.


Todo hace pensar que las aspiraciones del ministro de Infraestructura a la intendencia de San Salvador deberán esperar, al menos hasta 2023. Respira aliviado el "Chuli" Jorge, quien aprovechó para subir el perfil y se perfila en soledad para ir por una nueva reelección en el municipio capitalino. El serrucho de Rizzotti, al parecer, ha perdido su filo.









Editoriales
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square